Esta característica y llamativa construcción de bóvedas del centro histórico de Cartagena, fue creada para alojar a las tropas reales de España, guardar municiones y defender un tramo de las murallas. Además, las bóvedas servían a la defensa de la ciudad. Diseñadas a prueba de bombas, resistían a los explosivos y desde las aspilleras de la fachada externa, los soldados podían disparar. Durante la independencia fue el lugar de reclusión de Francisco de Paula Santander.
En su exterior, el pórtico de la fachada es de estilo neoclásico con 47 arcos de medio punto y 23 bóvedas de medio cañón simétricas. La construcción tiene un frontón triangular en el que está tallado en mármol el escudo de España. Tiene también dos chimeneas de ventilación, pensadas, por las altas temperaturas de Cartagena para permitir la circulación de aire a través de pasadizos que comunicaban el interior.
Hoy es un centro de venta de artesanías y souvenirs que en el pasado también sirvió como industria de licores, e incluso, cárcel.
Abiertas al público en horario de 9 am a 7 pm.


